En nuestros orígenes cuando decidimos poner la primera piedra de nuestro proyecto, hace ya más de veinticinco años, el entorno y el peso de la tradición marcaron cada paso que dimos. Las generaciones que nos precedieron ya habían colaborado en la concepción de nuestro sueño. Nosotros lo pusimos en pie y le enseñamos a caminar.
Javier San Pedro Rández, descendiente de viticultores, decide en 1990 crear Bodegas Vallobera junto a Ana Ortega, siendo el primero de la familia San Pedro en embotellar sus vinos. Se trata de una bodega familiar cuyo principal objetivo es alcanzar la calidad en sus vinos. La Bodega comenzó comercializando vinos jóvenes, de elaboración clásica de Rioja Alavesa, pero es en 1992 cuando se decide a dar un impulso a sus vinos y se empiezan a envejecer los vinos.
La primera partida fue de 100 barricas, en su interior se gestó el primer Vallobera crianza de esa misma añada: 1992.
Las viñas se encuentran casi en su totalidad en la subzona de Rioja Alavesa, a la sombra de la Sierra de Cantabria que las protege de los rigores del las tormentas norteñas. Se ubican en los términos de Leza, Elvillar, Páganos, Navaridas, Elciego y sobre todo Laguardia, con edad media del viñedo de unos 30 años. Su altura varía desde los 500 hasta los 650 metros sobre el nivel del mar. Las más altas plantaciones van buscando la calidad en detrimento de la cantidad, con características mucho más diferenciadas que nos permiten confeccionar vinos más personales. Los variedades que usamos en la bodega son principalmente Tempranillo y además Graciano, Garnacha, Mazuelo, Viura, Malvasía y Sauvignon Blanc.