El Señorío de Arínzano ha sido reconocido por la excelencia de sus viñedos desde el siglo XI, cuando el señor Sancho Fortuñones de Arínzano elaboró por primera vez vinos en la propiedad.
En el siglo XVIII, la propiedad había pasado a manos del Marqués de Zabalegui, que ordenó la construcción de la actual casona.
A principios del siglo XIX, se edificó la pequeña iglesia dedicada a San Martín de Tours. Se trata de una de las escasas construcciones religiosas de Navarra de estilo neoclásico.
Propiedad de Arínzano fue redescubierta en 1988. La finca de Arínzano tenía un microclima singular perfectamente adecuado para la producción de vinos de la
máxima calidad, a pesar de haber pasado casi dos siglos en desuso.
La primera bodega en el norte de España en obtener la denominación «Pago».
Pago es la máxima calificación que puede obtener un vino en España.
En España hay 18 vinos de Pago actualmente. Los mejores vinos del mundo son vinos de Pago.
El pago se obtiene por una climatología especial, un terruño único y una forma de elaboración únicas. Como la vendimia a mano, con pequeños rendimientos de 2500 kg / hec. 128 hectáreas de viñedos con una edad media de 20 años.
Manuel Louzada, director de la bodega. Experto enólogo portugués, antiguo wine maker de Bodegas Numanthia (Toro).